Consejos útiles
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No sobrecargar el aceite: al colocar muchos buñuelos juntos, baja la temperatura y quedan aceitosos.
Si la masa queda muy líquida, agregar más harina; si queda muy seca, sumar un poco más de leche.
Se pueden comer tibios o fríos, pero recién hechos es cuando mejor se disfrutan.
Un clásico simple y rendidor
Los buñuelos caseros tienen esa magia de las recetas simples, esas que no fallan y que resuelven una merienda o una visita inesperada sin necesidad de ir al supermercado. En pocos minutos y con ingredientes básicos, se puede preparar una docena de buñuelos dorados, esponjosos y llenos de sabor.
Y lo mejor: no hace falta ser un experto en la cocina para lograr un resultado delicioso. Solo seguir este paso a paso y dejarse tentar por un clásico que siempre vuelve.