Según trascendidos, la relación entre ambos está rota en términos legales y personales, y cada movimiento que hace Icardi, especialmente cuando involucra a sus hijas o a su nueva pareja, es leído con lupa por los abogados de Wanda.
La China y la novela paralela con Vicuña
Como si una sola batalla no fuera suficiente, el nombre de Icardi también aparece vinculado —aunque indirectamente— al otro escándalo familiar: el que protagonizan la China Suárez y Benjamín Vicuña. La actriz está buscando que sus hijos puedan vivir con ella en Turquía, lo que implica obtener una autorización legal por parte del actor chileno.
Vicuña, lejos de allanarse, revocó los permisos de viaje, lo que desató un descargo explosivo por parte de la China, con acusaciones públicas que incluyeron temas delicados como la paternidad, la exposición mediática y hasta las adicciones.
Mientras también apareció Nicolás Cabré que pide la custodia completa de Rufina, la hija que tiene con la China, de 11 años.
Icardi decidió enfocarse nuevamente en lo futbolístico. Su regreso a los entrenamientos fue recibido con entusiasmo por el Galatasaray, que publicó un video institucional donde se lo ve sonriente, en forma y motivado.
Sin embargo, lo que se vive en Estambul va mucho más allá de lo deportivo: es el intento de construir una nueva vida, acompañado por la China Suárez, pero con el ruido constante de dos batallas legales que podrían condicionarlo todo.