Batir los huevos y el azúcar: en un recipiente, colocar los huevos junto con el azúcar y batir durante dos minutos. No es necesario hacerlo por más tiempo, ya que la preparación debe conservar la densidad característica del brownie.
Incorporar el chocolate: agregar la mezcla de chocolate y manteca, ya tibia, al batido de huevos y azúcar. Mezclar durante otros dos minutos hasta integrar completamente los ingredientes.
Añadir los ingredientes secos: mezclar la harina 0000 con el cacao amargo e incorporarlos a la preparación con movimientos suaves hasta que desaparezcan los grumos. En este paso también pueden agregarse las nueces picadas, si se desea.
Hornear: forrar un molde de 20 x 20 centímetros con papel manteca y enmantecarlo. Verter la preparación y cocinar en horno precalentado a 180 °C.
Cómo lograr que el brownie quede húmedo por dentro y crocante por fuera
El tiempo de cocción es el secreto de esta receta. Para obtener un brownie con el centro bien húmedo, hornear durante 20 minutos. Si se prefiere una textura apenas más firme, extender la cocción hasta 25 minutos. No conviene superar ese tiempo, dado que perderá su humedad característica y quedará más parecido a un bizcochuelo.
Una vez retirado del horno, dejar que el brownie se enfríe por completo antes de desmoldarlo y retirar el papel manteca. Al cortarlo, el cuchillo debe salir ligeramente manchado por el interior húmedo, mientras que la superficie conservará la clásica costra fina y crocante que distingue a un brownie bien hecho.