Evitar que el agua se acumule
Una de las medidas más efectivas es mantener despejadas las salidas de agua. Patios, balcones, terrazas, veredas, rejillas, canaletas y sumideros pueden obstruirse con hojas, bolsas o residuos. Si el agua no escurre, aumenta el riesgo de filtraciones, anegamientos y daños en pisos o paredes.
Estas revisiones deben hacerse cuando las condiciones son seguras, nunca durante la tormenta. Las tareas en altura, como controlar canaletas, chapas, tejas o bajantes, requieren anticipación y prudencia. Si hay piezas flojas o dañadas, lo recomendable es repararlas antes de que lleguen la lluvia y el viento.
Otro punto importante es no sacar la basura cuando ya rige una alerta o cuando el temporal comenzó. Las bolsas pueden tapar desagües y empeorar la acumulación de agua en la vía pública.
Asegurar objetos que puedan volarse
Las ráfagas pueden convertir objetos livianos en un riesgo. Macetas, sillas, herramientas, tendederos, juguetes o recipientes vacíos deben guardarse bajo techo o quedar firmemente sujetos. Esta medida reduce la posibilidad de roturas en ventanas, daños en vehículos o golpes a personas.
También conviene observar el estado general del techo y de los elementos que podrían desprenderse. En el caso de ramas secas o deterioradas cerca de la vivienda, especialmente si están próximas a cables, lo más seguro es pedir una evaluación profesional. Las mascotas, por su parte, deben permanecer en lugares protegidos.
Preparar lo necesario antes de un corte o una evacuación
Tener una mochila o bolso de emergencia en un lugar accesible ayuda a evitar búsquedas de último momento. Su contenido debe adaptarse a cada hogar, pero es clave proteger documentación, recetas médicas y papeles importantes dentro de bolsas impermeables.
Además, conviene cargar los celulares con anticipación y contar con alguna alternativa de energía si fuera necesaria. Si se utiliza un generador, nunca debe encenderse en ambientes cerrados, ya que puede provocar intoxicaciones.
Cuidar la electricidad y definir una salida segura
Si existe riesgo de ingreso de agua a la vivienda, las recomendaciones oficiales indican cortar el suministro eléctrico siempre que pueda hacerse sin exponerse. No hay que tocar artefactos conectados, cables caídos ni instalaciones mojadas.
Durante una tormenta eléctrica, lo más seguro es permanecer dentro de una construcción cerrada, alejarse de aparatos eléctricos y evitar el uso de teléfonos con cable. También se recomienda no bañarse ni lavar ropa o platos, porque las cañerías pueden conducir electricidad ante una descarga.
En zonas inundables, es fundamental conocer de antemano una ruta hacia un sitio seguro y elevado. Caminar o manejar por calles anegadas puede exponer a corrientes, pozos, desniveles y riesgos eléctricos. Si las autoridades ordenan evacuar, la prioridad siempre debe ser resguardar a las personas y seguir la información oficial hasta que el peligro haya pasado.