“Era un ser humano maravilloso. Nos daba consuelo. Sabíamos que podíamos preguntarle cualquier cosa y nos respondería”, expresaron algunos de sus colegas al despedirla.
Otros destacaron su capacidad profesional y aseguraron que era una de las periodistas aéreas más reconocidas de Los Ángeles, luego de haber cubierto durante años situaciones de enorme complejidad, desde persecuciones a alta velocidad hasta incendios forestales.
Moreno se había graduado de la Universidad Chapman en 2010 y desde entonces construyó una carrera de 16 años frente a situaciones de alto riesgo. Su trabajo consistía en mostrar desde el aire algunos de los acontecimientos más importantes de la región.
Pero la tragedia también se llevó la vida del piloto George Marciniw, quien contaba con 30 años de experiencia en la aviación. Sus compañeros lo recordaron como un profesional muy respetado dentro de la industria.
“Era un excelente piloto. Era muy conocido y respetado en la industria”, señalaron quienes trabajaron junto a él.
Al momento del accidente, el equipo aéreo operado por Angel City Air se encontraba cubriendo las consecuencias de un choque ocurrido previamente entre un vehículo utilitario y un autobús de la red Metro.
Además de Moreno y Marciniw, murió una tercera persona que se encontraba en las inmediaciones del lugar, cuya identidad todavía no había sido informada.
Ahora, las autoridades buscan determinar qué provocó el desplome del helicóptero. La investigación quedó en manos de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) y la Administración Federal de Aviación (FAA), que iniciaron los peritajes correspondientes.
La tragedia ocurrió mientras Moreno hacía aquello que había realizado durante buena parte de su vida profesional: contar desde el aire lo que estaba sucediendo en tierra.