Los hermanitos lograron recorrer aproximadamente 2,5 kilómetros hasta que finalmente perdieron el control del automóvil, según reportó CNN. Tras el choque, la Policía acudió al lugar del incidente gracias a las llamadas de los testigos. Afortunadamente, los niños fueron rescatados sanos y salvos, y solo se reportaron daños en el capó del vehículo.
El jefe de Policía de Langkawi informó que los niños escaparon del cuidado de su madre, quien se encontraba en el baño en ese momento, y de su padre, que estaba durmiendo. Ambos se llevaron una gran sorpresa al enterarse de lo ocurrido, ya que sus hijos se habían metido en semejante situación solo por el deseo de adquirir un auto de juguete.
Aunque las autoridades aún no han emitido un comunicado oficial sobre el incidente, es posible que los padres de los niños enfrenten sanciones, ya que la legislación malaya penaliza a aquellos que permiten que menores de edad conduzcan en vías públicas.