En su interior incorpora un procesador Unisoc SC6531E, 4 MB de RAM y 4 MB de almacenamiento interno. Ese espacio puede ampliarse con una tarjeta microSD de hasta 32 GB, una característica suficiente para el tipo de uso que propone el equipo.
El sistema operativo es S30+, una plataforma simple, alejada de la lógica de los smartphones actuales. Esto significa que no ofrece una experiencia basada en aplicaciones modernas ni en acceso convencional a redes sociales, servicios de streaming o herramientas que requieran un teléfono inteligente.
La conectividad también responde a esa lógica minimalista: el dispositivo trabaja con redes 2G GSM 900/1800. Por eso, su funcionamiento depende de que ese tipo de infraestructura siga disponible en el lugar donde se utilice, un punto clave a tener en cuenta antes de pensar en este modelo como reemplazo de un celular actual.
La batería, el gran argumento del Nokia 300 Charge
La característica central del equipo es su batería extraíble de 3.700 mAh. En un smartphone esa capacidad podría sonar estándar, pero en un celular básico representa una reserva de energía muy por encima de lo habitual. HMD Global informó que el Nokia 300 Charge puede alcanzar más de 40 días de autonomía en espera y hasta 37,9 horas de conversación.
Como ocurre con cualquier dispositivo, la duración real dependerá del uso: la calidad de la cobertura, la cantidad de llamadas, el empleo de la linterna y otras funciones pueden modificar el rendimiento. Aun así, la promesa de pasar semanas lejos del cargador marca una diferencia fuerte frente a la experiencia cotidiana de la mayoría de los usuarios de smartphones.
Otro detalle con sabor retro es que la batería sea extraíble, algo que prácticamente desapareció de los celulares modernos. Esa decisión refuerza la idea de un equipo pensado para durar, ser simple de usar y mantenerse operativo sin depender de ciclos de carga constantes.
También puede cargar otros dispositivos
La función más llamativa del Nokia 300 Charge es su capacidad para compartir energía. El equipo incluye un puerto USB-C que puede entregar hasta 10 vatios de potencia, lo que permite recargar otros dispositivos compatibles en situaciones de emergencia.
La activación de esta función se realiza mediante un botón físico ubicado en uno de los laterales. Así, el teléfono puede servir para darle energía a otro celular, unos audífonos u otro equipo cuando no hay un enchufe cerca.
Por ahora, la información disponible no confirma fecha de lanzamiento, precio ni comercialización específica para Colombia. Más allá de su disponibilidad, el Nokia 300 Charge se instala como un producto curioso dentro del mercado: un celular que no promete hacer más, sino hacer menos, durante mucho más tiempo.