La decisión golpeó de lleno a ABC, que también resolvió apartarlo de todos los programas vinculados al certamen. Sin embargo, el medio calificó la medida como "extrema y manifiestamente desproporcionada".
En medio del escándalo, Vera reapareció con un extenso y doloroso comunicado, donde reconoció su responsabilidad y se mostró profundamente afectado.
"Hoy no estuve en mi programa habitual por lo sucedido. Tuve un exabrupto. Utilicé expresiones ofensivas e inaceptables contra el árbitro, la FIFA y sus autoridades", comenzó diciendo.
El periodista confirmó que la sanción es absoluta: "Ya no podré formar parte de la cobertura de ABC en este Mundial, ni dentro de los estadios ni fuera de ellos. La sanción abarca cualquier tipo de participación relacionada con el Mundial".
Lejos de buscar excusas, admitió su error. "Lo que dije estuvo mal y me corresponde asumirlo. Cuestionar un reglamento nunca justifica perder el control de la manera en que yo lo hice".
Pero una de las frases más emotivas llegó al final del mensaje, cuando pidió perdón públicamente. "Les fallé en algo fundamental: mantener la compostura y el respeto que exige esta profesión".
También se dirigió a sus compañeros, a las empresas que apoyaron la cobertura y a su propia familia. "No fui un buen ejemplo durante esos segundos".
Además, reveló que envió una carta a la FIFA con disculpas formales y confesó que le hubiera gustado poder explicar personalmente lo ocurrido.
"Asumir mi error no significa compartir todo lo que ocurrió después. Pero este no es el momento de discutir las consecuencias, sino de hacerme cargo".
La drástica decisión adoptada por la máxima autoridad del fútbol provocó una fuerte repercusión en Paraguay y abrió un intenso debate sobre los límites de las sanciones. Por ahora, Jorge "Chipi" Vera quedó fuera del Mundial y de cualquier posibilidad de volver a contar el torneo para sus oyentes.