Sin embargo, las autoridades tomaron la decisión de sacrificar al animal y realizar pruebas para determinar si portaba rabia.
"Es injusto cuánto se ha hecho para detener a un mapache inocente", consideró Christensen en una declaración al Bismarck Tribune. "Ellos no estaban preocupados por nosotros, si teníamos rabia o no. Estaban preocupados por encontrar y matar a Rocky y colocarme tras las rejas".
Los cargos contra Christensen conllevan una sentencia máxima de dos años en prisión y una multa de 7.500 dólares. Su comparecencia inicial en la corte fue programada para el lunes, según consignó la agencia AP.