En un desgarrador caso de negligencia médica, un joven británico perdió la vida debido a un trágico error en el diagnóstico en una guardia médica local. Josh Warner, un padre de 25 años, acudió al hospital aquejado por fuertes dolores de cabeza que lo habían atormentado durante semanas. Sin embargo, lo que parecía ser una situación de rutina se convirtió en una pesadilla para su familia.











