Aunque el posteo acumuló miles de likes y comentarios positivos, también despertó una fuerte ola de críticas. “¿Cuál es el criterio para hacer esto?”, “Romantizando la pobreza”, “No entiendo el mensaje”, “La verdad lucrar con la pobreza mucho sentido no encuentro”, “Qué pavada por dios. Eso es estar al p... y tener plata”, “Lo único que tiene es plata, pobre”, fueron algunos de los mensajes que se multiplicaron en la publicación, reavivando el debate sobre el llamado “turismo de pobreza”.
Lejos de esquivar la polémica, Barby decidió responder a sus seguidores y contar su experiencia. “Me re sorprendí. Yo pensé que me iba a encontrar con algo más fuerte y realmente la pasé bárbaro”, aseguró. Además, destacó: “La gente es muy respetuosa, muy amable y re solidaria”. Frente a quienes le preguntaron si sintió miedo, fue contundente: “¡Cero! Yo me crié en una y en Argentina. Mas o menos los códigos los tenía”. Incluso, ante la duda sobre si hay que pedir permiso para ingresar, explicó: “Como en todos lados... Hay códigos”.
Así, lo que parecía un simple video turístico terminó abriendo una discusión más profunda sobre los límites de este tipo de contenidos y la mirada con la que se muestran ciertas realidades.