“El número de la balanza importa, ¿no? Sí importa que yo tengo en cuenta que no estoy haciendo actividad física. Me pongo a mirar para atrás y digo: esto es consecuencia de una alimentación pésima. No, no me estoy alimentando mal, me estoy alimentando para el ort..”.
La actriz y mamá se mostró muy crítica de sus hábitos actuales, admitiendo que dejó de lado las comidas principales.
“De acá una semana para atrás pensar, ¿qué comiste? Prácticamente no hice una comida principal. Todo picoteo, todo porquerías, o sea, no me estoy nutriendo nada”.
Y agregó que eso ya se manifiesta en distintos aspectos físicos: “Basta. No porque no me entre el jean, basta porque tengo granos, piel horrible. Me salieron orzuelos en los ojos. Me levanto como con los ojos mal hace tiempo. Me duele todo el cuerpo porque duermo mal y como tengo cero músculos por el terreno, no me vengo sintiendo, me siento hinchada”.
“Tengo una historia de sobrepeso que me dejó tocada”, dijo sobre las heridas del pasado. Sin rodeos, mencionó que tuvo sobrepeso en su infancia y adolescencia, y que eso la marcó para siempre.
“El tema que les decía, después vamos a hablar, es que yo tengo una historia, una adolescencia, preadolescencia, infancia de sobrepeso en la cual la pasé mal. No me hacía feliz que me burlaran por ser gorda. Y es algo que lamentablemente me dejó tocada”.
A pesar del contexto actual de deconstrucción y aceptación corporal, Repetto reconoció que no le es fácil lidiar con el miedo a volver a ese estado.
“Digo, ‘uy, si otra vez termino con mucho sobrepeso’. No me siento cómoda, me pongo insegura como mujer, me pasan un montón de cosas. Lamentablemente no deberían pasarme, porque estoy en un peso saludable, aunque no me estoy alimentando saludablemente. Y eso no es saludable. Mi peso hoy todavía está bien”.
“Quiero volver a sentirme bien conmigo misma”
A pesar de todo, Juana se mostró con ganas de volver a un lugar en el que se sentía cómoda, pero sin mentirse a sí misma ni a su comunidad.
“Tengo un cuerpo re normal. Entonces, debería estar feliz y contenta con mi cuerpo y solo estar preocupada por comer saludablemente para estar más sana. Pero no, la verdad que me afecta y ustedes saben que yo con ustedes siempre de frente, no les careteo. No les voy a decir ‘yo me siento bárbara con el jean que no me entró’. Me veo mejor cuando me entra la ropa que tengo hace años y que me gusta”.
Y cerró su descargo con un llamado a la empatía y la diversidad de cuerpos:
“Quiero volver al peso con el cual yo me vi y me sentí bien los últimos 8 años. Así que vamos a por ello. Les voy a ir compartiendo el proceso y espero que no les agarre el ataque a todas las deconstruidas”.
“Si vos te sentís bien de tal o cual manera, con el pelo verde, con el pelo fucsia, con 5 kilos más o con 5 kilos menos, mientras te preocupes principalmente por tu salud, está todo bien. Que cada uno haga con su cuerpo lo que se cante…”, cerró.