La serie no teme mostrar fragilidades. De hecho, las abraza. Y en esa autenticidad radica su potencia narrativa. Jess no es una heroína "aspiracional" como Emily, sino una mujer real que sufre, duda, grita, y a veces, también gana.
Una mirada nueva al género romántico
Cada uno de los diez capítulos de Demasiado hace referencia a hitos del cine romántico de los años 90 (Notting Hill, Sensatez y Sentimientos, Realmente Amor), pero los revisa con ironía y afecto. El guion evita los lugares comunes, no se regodea en los contrastes culturales entre estadounidenses e ingleses, y apuesta por vínculos auténticos más allá de la postal.
Además del eje romántico, hay un elenco secundario de lujo: Rita Wilson, Naomi Watts, Richard E. Grant, Rhea Perlman y Andrew Rannells forman parte del ecosistema emocional que rodea a Jessica. Aunque algunos secundarios no terminan de integrarse a la trama central, todos aportan matices al caos emocional que atraviesa la protagonista.
Demasiado no es poco: un guiño a las que nunca encajan
“Quizás no soy demasiado. Quizás vos no sos suficiente”, le dice Jess a Felix en una escena que resume la esencia de la serie. Porque en Demasiado, ser sensible, intensa o contradictoria no es un defecto, sino una forma de existir sin pedir disculpas.
Lejos del glamour irreal de otras ficciones, Dunham construye una historia que abraza la incomodidad, la angustia, la risa y la contradicción con ternura y lucidez. Una serie ideal para quienes están hartos de la corrección estética y buscan algo más parecido a la vida real.