Durante un descuido de los hampones, el “justiciero anónimo” aprovechó la oportunidad para sacar entre sus pertenencias su arma y sin dudarlo disparó directamente hacia los agresores. Una de las balas impactó en “Tortolita”.
El proyectil ocasionó la muerte instantánea del ladrón, mientras que su cómplice se rindió, fue sometido y entregado a las autoridades.
Al enterarse del desenlace de su vástago, la madre de “Tortolita” dijo desconsolada que su hijo solo había salido a asaltar y que no se metía con nadie, ese día solo había salido como siempre a robar en el transporte público, según información del medio local, CDN Guatemala.