Ingredientes:
- 1 taza de harina común
- 1/4 de taza de aceite
- 1/4 de taza de agua
- (Opcional: una pizca de sal)
Instrucciones:
- Precalienta tu horno a 180°C y coloca papel pergamino en una bandeja para hornear o unta la bandeja con aceite en aerosol.
- En un tazón, mezcla la harina con una pizca de sal (si prefieres un toque salado) y forma un hueco en el centro.
- Agrega el aceite y el agua, luego mezcla todo con una cuchara o tus manos hasta que obtengas una masa suave y homogénea. Si la masa está muy seca, añade un poco más de agua; si está muy pegajosa, añade un poco más de harina.
- Extiende la masa sobre una superficie enharinada, usando un rodillo o tus manos, hasta que tenga un grosor de aproximadamente 3 milímetros.
- Corta la masa en la forma que prefieras: cuadrados, rectángulos o círculos. Puedes usar un cuchillo, un cortapastas o incluso un vaso.
- Coloca los bizcochitos en la bandeja, asegurándote de dejar espacio entre cada uno. Luego, pincha cada uno con un tenedor para evitar que se inflen al hornearse.
- Hornea los bizcochitos durante unos 15 minutos o hasta que estén dorados y crujientes.
- Deja enfriar los bizcochitos sobre una rejilla y guárdalos en un recipiente hermético.
¡Y eso es todo! Ahora tienes a tu disposición unos sabrosos bizcochitos caseros ideales para disfrutar solos o con dulce de leche, queso crema, mermelada o cualquier otro acompañamiento de tu elección. Esta receta es sumamente fácil y práctica, perfecta para esos momentos en que necesitas algo delicioso o cuando tienes invitados en casa. Además, es económica y rendidora, ya que con solo 3 ingredientes puedes preparar alrededor de 30 bizcochitos.