Urano, Saturno y Júpiter cambian de signo casi al mismo tiempo, sacudiendo tanto lo colectivo como lo personal. Urano en Géminis nos enciende la cabeza con ideas nuevas y ganas de romper esquemas; Saturno en Aries nos pide actuar con foco y responsabilidad; y Júpiter en Cáncer nos recuerda que crecer también es cuidar.
