Salud

Agua con aceite de oliva en ayunas: para qué sirve y cómo se toma

Esta combinación simple y fácil de preparar gana popularidad por los beneficios que podría aportar al organismo.

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Consumir agua con aceite de oliva en ayunas se convirtió en una práctica cada vez más elegida por quienes buscan sumar hábitos saludables a su rutina diaria.

Consumir agua con aceite de oliva en ayunas se convirtió en una práctica cada vez más elegida por quienes buscan sumar hábitos saludables a su rutina diaria.

El cansancio persistente, la fatiga mental y los trastornos digestivos recurrentes, como la gastritis o el reflujo, representan consultas frecuentes en la medicina actual. Ante este escenario, surge una herramienta de raíz milenaria que propone beneficios multisistémicos: la ingesta de agua con aceite de oliva en ayunas. Según distintos estudios, esta combinación no actúa simplemente como un remedio casero, sino como un estímulo fisiológico que podría intervenir en procesos celulares y metabólicos profundos.

La importancia de la calidad del aceite de oliva

Para obtener los resultados esperados, se establece como requisito indispensable la utilización de aceite de oliva virgen extra de primera prensada en frío. La diferencia de costos en el mercado responde a los procesos de producción que aseguran la preservación de sus compuestos activos. Entre estos componentes destaca el oleocantal, un compuesto cuyas propiedades antiinflamatorias han sido comparadas con las del ibuprofeno.

A diferencia del fármaco, que tiende a interrumpir el proceso inflamatorio, el aceite de oliva actuaría modulando la inflamación. Esta distinción resulta clave para favorecer la regeneración tisular y combatir la inflamación crónica de bajo grado, habitual en el ritmo de vida moderno.

Cómo influye el aceite de oliva en el organismo

ACEITE-DE-OLIVA-EXTRA-VIRGEN

Según el médico Javier Furman, en su canal de YouTube, el impacto del aceite de oliva virgen extra se inicia en el estómago, donde podría ayudar a proteger la mucosa gástrica y a regular el pH ácido sin generar reflujo ni acidez. Una vez en el organismo, el aceite de oliva envía señales al hígado para la emulsión de grasas saludables, mejorando la calidad y cantidad de la bilis. Este proceso cumple una función colerética y colagoga, facilitando la eliminación de toxinas y el reciclaje del colesterol.

Asimismo, el páncreas se vería estimulado por esta práctica. Al detectar la presencia de grasas saludables en ayunas, este órgano libera enzimas digestivas, como lipasas, proteasas y amilasas, en el duodeno, lo que optimizaría la posterior digestión y absorción de nutrientes a lo largo del día.

A nivel cognitivo, el aceite de oliva es considerado una fuente de energía para el cerebro y su consumo se asocia con beneficios en cuadros de neuroinflamación o patologías neurodegenerativas, como el Alzheimer y el Parkinson. También existen investigaciones que analizan su posible aporte en personas con fibromialgia.

Por otro lado, en el tramo distal del sistema digestivo, los compuestos fenólicos del aceite actúan como prebióticos, alimentando las bacterias beneficiosas de la microbiota. Este fortalecimiento contribuiría a mejorar la barrera intestinal y a reducir la llamada hiperpermeabilidad intestinal o “intestino permeable”, una condición vinculada al paso de sustancias nocivas al torrente sanguíneo.

Cómo consumir el aceite de oliva en ayunas

Para qué sirve el aceite de oliva: por qué se usa antes de dormir
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La recomendación para ingerir aceite de oliva virgen extra en ayunas, según Furman, consiste en mezclar medio vaso de agua tibia con una o dos cucharaditas de aceite, consumiéndolo diariamente antes del desayuno.

Sin embargo, especialistas advierten que esta práctica no es milagrosa por sí sola. El beneficio se encuentra estrechamente ligado a hábitos saludables: evitar el sedentarismo, reducir el consumo de alimentos refinados o ultraprocesados y mantener controlados los niveles de estrés. Factores como el cortisol elevado pueden afectar la capacidad digestiva y reparadora del cuerpo.

Ante síntomas persistentes o problemas digestivos recurrentes, siempre se recomienda consultar con un profesional de la salud.

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