En pocos minutos, la zona fue completamente evacuada, se interrumpió el tránsito en varias calles de Midtown Manhattan y especialistas en estructuras comenzaron a monitorear cada movimiento del edificio para evitar una tragedia.
Durante varias horas, la incertidumbre dominó una de las zonas más transitadas de Nueva York, mientras ingenieros trabajaban contra reloj para reforzar la estructura mediante un sistema de apuntalamiento de emergencia.
Finalmente, el comisionado del Departamento de Edificios de Nueva York, Ahmed Tigani, llevó tranquilidad al confirmar que las tareas permitieron estabilizar la construcción.
"El edificio está estable. No se ha movido desde que empezamos a monitorearlo más temprano hoy y tenemos confianza en el plan de emergencia que implementamos para mantenerlo estable", aseguró.
Con la estructura ya asegurada, las autoridades comenzaron a reducir el perímetro de seguridad y reabrieron parte de las calles que permanecían cerradas.
Aunque el peligro inmediato quedó controlado, el episodio dejó al descubierto la enorme complejidad de una de las reconversiones urbanas más ambiciosas de Nueva York. Lo que durante décadas fue la histórica sede de una de las farmacéuticas más importantes del mundo hoy busca transformarse en un moderno complejo residencial, pero una inesperada falla estructural estuvo a punto de convertir ese proyecto en una verdadera pesadilla.