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Moria Casán y Mario Castiglione: treinta años después se supo qué pasó entre ellos

Infidelidad, encuentros secretos y el verdadero problema que los alejó: qué pasó entre Moria Casán y Mario Castiglione. Enterate.

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Moria Casán y Mario Castiglione: treinta años después se supo qué pasó entre ellos

La historia de amor entre Moria Casán y Mario Castiglione tuvo todos los ingredientes de una película: encuentros clandestinos, una confesión inesperada, una relación que comenzó cuando ella todavía estaba casada, una sociedad artística, una hija y un final atravesado por fuertes conflictos.

Mucho antes de convertirse en el padre de Sofía Gala, Castiglione era un artista vinculado al under porteño que había logrado hacerse un lugar en el mundo del teatro. Moria, por entonces, ya era una figura reconocida y estaba casada con Carlos Sexton. Sin embargo, algo comenzó a cambiar cuando aquel hombre que solía observarla desde las sombras empezó a ocupar cada vez más espacio en su vida.

Años después, la propia Moria recordó con precisión cómo había comenzado todo. “Un día entró a mi camarín y me dijo que estaba enamorado”, contó la diva.

El escenario era el teatro Metropolitan, donde Moria compartía cartel con Alberto Olmedo y Jorge Porcel, mientras Castiglione formaba parte de I Medici. Él, según la descripción de Casán, era un hombre bohemio, culto y apasionado por la política. Y había algo en su personalidad que logró llamar especialmente su atención.

“Yo siempre veía un ojo negro que me miraba. Era Castiglione”, recordó Moria.

La atracción creció entre bambalinas, pero el comienzo de la relación tuvo una particularidad que años después la propia diva contó con lujo de detalles. Una noche, mientras su marido estaba de viaje, Moria invitó a Castiglione a su departamento. “Era una noche ideal: llovía y mi marido estaba de viaje, pero no hicimos nada”, relató.

Lo curioso es que los encuentros que siguieron tampoco tuvieron el desenlace que cualquiera podría imaginar. Durante un tiempo, Moria y Mario se encontraban a escondidas en hoteles alojamiento, pero pasaban buena parte de esas horas hablando.

“Las primeras veces que íbamos a hoteles, súper clandestinos, no me hacía nada, no me tocaba un pelo, hablábamos de teología y me calentaba tanto. Yo pensaba: ‘¡Este hombre es un genio!’”, contó Casán.

Aquella seducción basada en las conversaciones terminó convirtiéndose en una relación. Castiglione incluso llegó a anticiparle que tarde o temprano lograría conquistarla. “Vos no te aflijas que yo voy a poder”, le dijo.

Y finalmente, según recordó Moria, “un día pudo”. Pero aquel romance no quedó limitado a la intimidad. El amor y el trabajo comenzaron a mezclarse, y esa combinación terminaría siendo una de las claves de la historia de la pareja.

Ambos atravesaban además un momento de transformación profesional. Castiglione decidió alejarse de I Medici, mientras Moria buscaba dejar atrás el esquema tradicional de las revistas para convertirse en una figura central de sus propios proyectos.

“Cuando nos conocimos, ya teníamos decisiones tomadas por separado: él resolvió separarse de I Medici y yo del grupo con el que siempre hacía revistas”, explicó Moria. Después tomaron una decisión juntos: “Nos asociamos y trabajamos amorosamente durante mucho tiempo”, recordó.

La pareja pasó entonces a ser también una dupla creativa. Uno de los proyectos que compartieron fue Monumental Moria, el ciclo que Casán encabezó en Canal 9 y en cuyo armado también participó Castiglione.

Durante aquella etapa, ambos llegaron a compartir prácticamente todo: pareja, familia y trabajo. Pero esa misma cercanía que inicialmente los unió terminaría convirtiéndose en uno de los principales problemas de la relación.

Castiglione también quedó expuesto a las críticas. Su vínculo con una mujer cuya popularidad crecía a pasos agigantados generó especulaciones sobre su situación económica y algunos llegaron a señalarlo como un hombre que vivía de Moria.

Él salió públicamente a defenderse. “La gente sospecha que yo vivo a costillas de Moria Casán, pero puedo asegurar que no es verdad. No viví, no vivo, ni viviré nunca de ella”, aseguró.

Mientras tanto, la relación avanzaba hacia otro capítulo inesperado. Mario quería formar una familia. Moria, en cambio, no tenía la maternidad entre sus planes.

Fue Castiglione quien insistió con la idea de tener un hijo y finalmente logró convencerla. En 1986 se casaron y poco después comenzaron a buscarlo. “La buscamos y vino enseguida”, recordó Moria.

En enero de 1987 nació Sofía Gala Castiglione, la única hija de la diva. Años después, Moria reconocería la importancia que tuvo aquella decisión en su vida: “Insistió para que tuviéramos un hijo y se lo agradezco”, aseguró.

Pero la llegada de Sofía no logró evitar que las diferencias entre la pareja comenzaran a hacerse cada vez más profundas.

Moria admiraba la inteligencia de Mario, su cultura y su personalidad, pero también reconocía que la relación tenía un costado conflictivo. “Era un hombre muy bueno, noble e inteligente, que me fascinaba, pero era muy celoso”, recordó.

Y con el crecimiento de Moria como figura pública apareció otro problema todavía más difícil de resolver: la convivencia entre la mujer que era en privado y el personaje que se había convertido en público.

Muchos años después, Casán resumió aquella dificultad con una frase contundente: “Fue un hombre que se enamoró de Ana María Casanova y no pudo soportar a Moria Casán”.

El propio Castiglione había dado su versión años antes. En 1999, durante La noche de Moria, explicó que el problema había comenzado cuando la profesión empezó a ocupar demasiado espacio dentro de la vida personal.

“El día que Moria Casán se mezcló con la vida personal, en mi caso aparecieron las dificultades”, sostuvo. Y agregó: “Nosotros éramos una pareja que trabajaba profesionalmente a la par de la convivencia; se mezclaba absolutamente”. La tensión fue creciendo y las discusiones se volvieron parte de la convivencia.

“Lo nuestro era un psicopateo intelectual, discutíamos de la mañana a la noche”, reconocería Moria tiempo después. Pero hubo otro elemento que, según el relato de la propia Casán, terminó influyendo en el deterioro de la pareja: el alcohol.

En una entrevista en Incorrectas, Moria resumió aquella etapa con una frase que generó impacto. “Mario me dejó por una botella de whisky. Yo no lo dejé a él”, afirmó.

Y enseguida agregó una confesión todavía más particular: “Yo también le compraba la botella de whisky”.

Finalmente, después de cuatro años de matrimonio, Moria Casán y Mario Castiglione se divorciaron en 1990. El final no fue sencillo. Hubo peleas, reproches y durante un tiempo llegaron incluso a dejar de hablarse.

Sin embargo, la historia entre ellos estaba lejos de terminar por completo. Habían sido amantes clandestinos, pareja, socios, marido y mujer y padres de una hija, y ese vínculo iba a sobrevivir incluso al divorcio.

En pocas palabras

  • Infidelidad y amor secreto: La relación entre Moria Casán y Mario Castiglione comenzó de forma clandestina.
  • Socios y pareja: El romance evolucionó a una sociedad artística y familiar, incluyendo la crianza de Sofía Gala.
  • Diferencias irreconciliables: Los celos de Castiglione y el personaje público de Moria precipitaron el divorcio en 1990.
Resumen generado por Thinkindot AI