Elaine Santos deja un legado imborrable en el periodismo y en la vida de quienes compartieron su camino. Su dedicación y profesionalismo en el campo de las noticias fueron reconocidos y valorados tanto por colegas como por la audiencia. Además, deja atrás a su pequeño hijo Léo, de un año y ocho meses, y a su esposo, Fernando Carvalho, sumiéndolos en un profundo dolor por su pérdida.
En palabras de Canção Nova Notícias, "Elaine completó la buena lucha y dejó un enorme vacío en nuestras vidas y en nuestra redacción". El impacto de su partida ha sido un recordatorio de lo efímera y frágil que puede ser la existencia humana, así como un tributo a la valentía y dedicación que Elaine demostró en su vida personal y profesional.