El director Adam Rosette compartió otro mensaje conmovedor en Instagram. Recordó que ambos se hicieron amigos cuando él llegó a Los Ángeles, en 2010, y que compartían largas jornadas de trabajo, dibujos y risas en un pequeño estudio de animación. “Nunca olvidaré el día que se fue para dedicarse al doblaje a tiempo completo, y verlo convertirse en una auténtica leyenda”, escribió.
Detrás de esa trayectoria había una historia de pasión por la animación que comenzó desde muy joven. Nacido en Ontario, Canadá, el 7 de diciembre de 1979, se trasladó a Estados Unidos para estudiar y comenzó a trabajar en la industria como diseñador de personajes. Con el tiempo, encontró en el doblaje el camino que lo convertiría en una de las voces más reconocidas de la animación.
A lo largo de su carrera acumuló más de 400 créditos en producciones de estudios como Disney, DreamWorks y Cartoon Network. Participó en series y películas que acompañaron a millones de chicos y adultos, y prestó su voz a figuras emblemáticas de los dibujos animados.
Entre sus trabajos más destacados estuvo la interpretación moderna de Bugs Bunny y el Pato Lucas, además de otros personajes clásicos que regresaron a la pantalla para nuevas generaciones. También participó en producciones como Avatar: La leyenda de Aang, Ben 10, Scooby-Doo! y La película de Super Mario Bros.
Su talento recibió varios reconocimientos: obtuvo premios Emmy por sus interpretaciones de voz y fue distinguido en distintas oportunidades por su trabajo en producciones animadas.
La noticia deja un vacío en una industria que encontró en su voz una parte fundamental de personajes inolvidables. Para millones de espectadores, su legado seguirá presente cada vez que vuelvan a escuchar esas voces que acompañaron tardes frente al televisor, risas en familia y recuerdos de la infancia.
Su nombre era Eric Bauza, un artista que convirtió el doblaje en una forma de llegar a públicos de distintas edades y que, tras su muerte, recibió el reconocimiento de colegas y admiradores de todo el mundo.