El padre, que además trabaja como plomero, ahora tiene una nueva y poco ortodoxa fuente de ingresos. Por su parte, Herbert admitió que nunca le vio las partes íntimas a su padre, alegando que mantiene los ojos desviados cuando ambos posan para la cámara.
“Nunca nos hemos visto desnudos, lo máximo que ha mostrado en mi página es su trasero”, afirmó el hijo. “Lo más lejos que iríamos mi papá y yo es… bueno, ¡tendrás que suscribirte para ver!” añadió.
Además, Herbert contó que tiene novia y que ella lo apoyó porque los enormes ingresos ayudaron a financiar su lujoso estilo de vida. Ahora gana alrededor de 40.000 dólares por mes y le da a su padre una pequeña parte del efectivo. Incluso, el joven explicó que no se avergüenza por sus sesiones fotográficas con su padre: “No me importa, porque sabía que iba a llegar a un gran pago. Sé que la gente habla, y que se suscribe”.