Una de las versiones más populares remite a San Pantaleón, un médico que abrazó el cristianismo y que, según la tradición, peregrinaba por el norte de Italia en el siglo VIII ayudando a quienes más necesitaban.
La leyenda relata que un 29 de diciembre una familia campesina lo invitó a compartir un modesto plato de ñoquis. A modo de agradecimiento, el santo les anunció tiempos mejores y, al despedirse, dejó monedas bajo el plato, interpretadas como un símbolo de bendición y abundancia.
La otra versión se basa en la vida cotidiana de los inmigrantes italianos que llegaron al Río de la Plata. A fin de mes, cuando el dinero escaseaba, los ñoquis de papa eran un plato barato y rendidor.
Las familias que estaban mejor económicamente solían invitar a aquellos que recién llegaban o que atravesaban dificultades y, como gesto solidario, dejaban unas monedas bajo el plato. Con el tiempo, ese hábito se transformó en un ritual mensual para atraer buena suerte.
Cómo preparar este 29 unos deliciosos ñoquis de espinaca
Infalible receta del Ñoquis de Espinaca tiernos y deliciosos
Infalible receta del Ñoquis de Espinaca tiernos y deliciosos
Si bien los tradicionales ñoquis de papa siguen siendo los favoritos cada 29, los de espinaca son una alternativa liviana, nutritiva y perfecta para quienes buscan sumar más verde al plato sin resignar sabor.
Ingredientes:
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500 g de espinaca fresca (puede usarse congelada, bien escurrida)
1 huevo
100 g de queso rallado (preferentemente tipo parmesano)
250 g de harina 0000 (aproximadamente, puede variar)
Sal y pimienta a gusto
Nuez moscada (opcional)
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Cocinar la espinaca: lavar bien las hojas de espinaca y cocinarlas al vapor o hervidas por unos pocos minutos, solo hasta que estén tiernas. Luego, escurrir muy bien —idealmente usando un repasador limpio o presionando con un colador— para quitar todo el exceso de agua. Este paso es clave: si queda demasiada humedad, los ñoquis quedarán muy blandos.
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Mezclar con los demás ingredientes: en un bol grande, mezclar la espinaca con el huevo, el queso rallado, sal, pimienta y una pizca de nuez moscada. Luego, incorporar de a poco la harina hasta formar una masa que no se pegue a las manos, pero sin trabajarla de más.
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Formar los ñoquis: dividir la masa en porciones y formar tiras largas, como cordones, sobre una superficie ligeramente enharinada. Cortar en trocitos del tamaño de un bocado y, si se desea, pasar por un tenedor para darle forma.