Sin embargo, lo que más la indignó fue lo que ocurrió después. Según contó, cuando intervino la Policía, la situación tomó un giro inesperado. "Viene el Policía y me quería detener a mí. ¿Podés creer? ¡Yo casi muero!", expresó, visiblemente molesta por la respuesta de las autoridades.
El testimonio de Andrea Rincón no solo refleja una experiencia personal extrema, sino que también vuelve a poner en debate la inseguridad y la reacción ante hechos de violencia en la vía pública. Su relato, crudo y sin filtros, deja al descubierto una situación que, por segundos, pudo haber tenido un desenlace mucho más grave.