Este tipo de robos no es nuevo en Brasil, pero vuelve a instalar el debate sobre la seguridad en una de las ciudades más visitadas de Sudamérica.
Las autoridades despliegan operativos especiales y refuerzan la presencia policial durante los días de mayor concurrencia, aunque los arrastões continúan siendo uno de los principales motivos de preocupación tanto para los habitantes de Río como para los turistas que eligen sus playas.
Entre las recomendaciones quiénes vivieron esa situación están ir a la orilla con sus pertenencias, ya que allí no llegan. Otra de las cosas es no correr, porque te podrían confundir con un ladrón. Y, enterrar tus pertenencias, algo que se volvió común entre los turistas.