Eran aproximadamente las seis de la tarde del 30 de junio cuando Igor Arigita López, que se encontraba trabajando desde su casa, vio desde la habitación en la que se encontraba, como un auto se caía dentro de su piscina. Inmediatamente, acudió a ayudar a los ocupantes.
El joven que trabaja en un hospital de Estella y su hermana de 15 años lograron ayudar al hombre que estaba dentro del vehículo. "Conseguí abrir la puerta y quitarle el cinturón de seguridad. Le sacamos entre mi hermana y yo y el chico reaccionó enseguida. Balbuceaba, pero no fue necesario realizar ninguna maniobra de reanimación. Tenía varios golpes, pero por fortuna no se rompió nada", afirmó Igor y añadió: "Además, tanto mi hermana como yo sabemos hacer una RCP, mi madre es enfermera e imparte, también, cursos de primeros auxilios”.
El vehículo cayó al patio desde cuatro metros de altura de desnivel en la esquina lateral de la casa, en la intersección de las calles Sant Adriá de Besos y San Jerónimo.
Primero, se golpeó contra el cemento y después sobre la piscina, con una profundidad de 1,80 metros. En su caída rompió una valla de acero y parte del muro de hormigón que rodean el patio.
El conductor, cuya identidad no trascendió, lo primero que hizo al hablar con los bomberos fue darle el crédito del rescate al chico. "Fue él quien me sacó del agua", aseguró.
"Al principio, el chico quería irse a casa, pero lo convencimos para que vaya al hospital", aseguró Igor, quien informó que igualmente fue trasladado en una ambulancia a un nosocomio cercano.