Con su presencia, James no volvió a sufrir de los constantes ataques de pánico y ansiedad que tenía, ya que según lo que llegaron a comentar algunos especialistas, el vínculo que logró establecer con el canino le hizo sentir una gran seguridad. Esta se tradujo en la ausencia de nerviosismo en muchas ocasiones.
La máxima prueba de este bonito vínculo se suele manifestar cuando James duerme, ya que cuando esto ocurre, el perro se acuesta a su lado y coloca su patita sobre su cuerpo, representando una inigualable escena que la mamá del niño inmortalizó en una fotografía para publicarla en las redes sociales.
De hecho, la relación entre ambos se volvió tan estrecha que Mahe sufría de mucha ansiedad en las ocasiones en las que a su amigo le anestesiaban, hecho ante el cual su madre no dudó en describirlo como la relación más hermosa del mundo.
Y es que esta fue tan fuerte que en el centro médico permitieron que el hermoso Labrador entrara para que pudiera estar con su dueño. Incluso dejaron que pudiera dormir con él, ya que reconocieron que con su mera presencia, James difícilmente mostraría algún tipo de intranquilidad.
Lo cierto es que han pasado ya casi diez años desde que se conocieron y nada parece mostrar que esta hermosa amistad pueda llegar a su fin.
Sin ningún tipo de dudas, este bonita historia no hace más que demostrar por enésima vez que el canino es el ser más increíble y bondadoso que existe en el mundo.