Cocina

Pizza napolitana sin amasado: la receta del cocinero Edgardo Ríos que es furor

Con una masa de alta hidratación y sin necesidad de amasar, el cocinero Edgardo Ríos comparte el paso a paso para lograr una pizza napolitana liviana, con borde aireado y cocción rápida.

Pizza napolitana sin amasado: la receta del cocinero Edgardo Ríos que es furor

Pizza napolitana sin amasado: la receta del cocinero Edgardo Ríos que es furor

En el mundo de la gastronomía hogareña, pocos desafíos resultan tan gratificantes como dominar el arte de la pizza. El reconocido cocinero Edgardo Ríos, cuya receta de focaccia se volvió un fenómeno viral en YouTube, compartió también su novedoso método para obtener una pizza napolitana auténtica, destacada por su ligereza y su borde aireado.

Qué ingredientes de necesitan para la pizza napolitana

Para iniciar esta preparación, se requieren ingredientes sencillos pero de buena calidad. La base se compone de un kilogramo de harina común (000) y 20 gramos de sal. La clave del éxito reside en la hidratación: se deben incorporar 850 mililitros de agua a temperatura ambiente, junto con 5 gramos de levadura seca (o 15 gramos de levadura fresca) y tres cucharadas de aceite de oliva.

A diferencia de las recetas tradicionales, esta masa se caracteriza por ser bastante pegajosa y, fundamentalmente, no requiere amasado.

Una vez integrados los elementos, es necesario dejarla reposar, tapada, entre una y dos horas, según explica Ríos.

La técnica de los pliegues y el tiempo de espera

Embed

Transcurrido el primer reposo, se procede a trabajar la masa con las manos humedecidas. La técnica consiste en realizar pliegues desde los bordes hacia el centro. Existen dos caminos posibles para continuar:

Repetición constante: realizar los pliegues cada media hora, repitiendo la operación cuatro o cinco veces.

Reposo prolongado: llevar la masa a la heladera hasta el día siguiente, lo que garantiza una mejor hidratación y un sabor más complejo.

Formado y cocción: el toque final

Al momento de trabajar sobre la mesada, se recomienda el uso de sémola (o harina en su defecto) para dividir la preparación en cinco bollos iguales. Tras un breve tiempo de relajación de la masa, el estirado debe hacerse con la yema de los dedos, presionando cuidadosamente para conservar las burbujas de aire y manteniendo siempre un borde distintivo.

En cuanto a la cobertura, la simpleza es la norma: salsa de tomate triturado y entre 100 y 150 gramos de muzzarella. Es vital dejar espacio entre los trozos de queso para una cocción equilibrada.

Si se cuenta con un horno de alta temperatura, la pizza puede estar lista en tan solo 3 minutos. Finalmente, para quienes prefieren la versión adaptada al paladar local, el cocinero sugiere “argentinizarla” con una pizca de orégano y aceitunas, logrando así un resultado excepcional que promete convertirse en un favorito de cualquier hogar.

Se habló de