Existe una creencia popular que dice que el ritual de laurel el 1 y 2° de julio desbloquea la energía positiva y atrae abundancia. Se basa en quemar hojas de laurel —símbolo de victoria desde la antigua Grecia y Roma— para purificar el ambiente y activar la prosperidad. Al realizarlo en esos días, coincidiendo con la fase lunar creciente, se intensifica su efecto.
