La charla fue breve. Acomodaron las compras en el baúl, hablaron durante unos minutos y cada uno siguió su camino. Pero Karina reconoció que no había mostrado precisamente su costado más amable. “La verdad es que estuve bastante antipática y medio que me arrepentí de eso mientras manejaba a mi casa”, confesó.
Lo que vino después fue todavía más inesperado. Según relató la conductora, Omar consiguió averiguar dónde vivía y comenzó a enviarle flores y chocolates. Ella agradecía los gestos, aunque mantenía cierta distancia y se negaba a darle su número de teléfono.
“Yo le aclaraba: ‘No pienso darte mi teléfono’”, recordó con humor.
Pero El Bacha no se dio por vencido. Después de varios intentos, encontró una manera original de acercarse: le mandó una caja de dulces árabes que escondía un regalo muy particular.
“Un día me mandó una caja con dulces árabes y adentro había un celular. El único número agendado era el suyo. Ese fue el comienzo de todo”, contó Mazzocco.
Así, lo que había empezado con un cruce casual entre góndolas terminó convirtiéndose en una relación de casi 19 años y en una familia junto a su hijo, Malek.
A pesar de la solidez que muestran públicamente, la conductora también reconoció que atravesaron momentos difíciles. Uno de ellos llegó después del nacimiento de su hijo, cuando dejó de trabajar y sintió que había perdido parte de su identidad profesional. “Estaba como perdida, insatisfecha”, recordó al hablar de aquella etapa.
También atravesaron otro período de desconexión en 2016, aunque, según explicó, lograron mantener vivo el deseo y recuperar la cercanía.
En 2018 incluso circularon versiones de una separación, algo que Karina atribuyó a una confusión durante una mudanza. La pareja había dividido sus pertenencias en dos fletes y alguien pudo haber interpretado que se estaban separando.
Hoy, la historia que comenzó en la verdulería sigue siendo uno de los recuerdos más curiosos de la conductora. Omar El Bacha no la conquistó con una declaración espectacular ni con una cita de película: lo hizo con insistencia, flores, chocolates y una caja de dulces que escondía una sorpresa. Una estrategia que terminó cambiando para siempre la vida de ambos.