Salud

Orzuelo: qué lo provoca, cuáles son sus síntomas y cómo curarlo

El orzuelo es una de las afecciones oculares más comunes y puede aparecer de forma repentina, generando molestias en la zona de los ojos.

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El orzuelo es una de las afecciones oculares más comunes y puede aparecer de forma repentina

El orzuelo es una de las afecciones oculares más comunes y puede aparecer de forma repentina, generando molestias en la zona de los ojos.

El orzuelo es uno de los problemas oculares más frecuentes y suele aparecer de forma repentina como una pequeña protuberancia roja y dolorosa en el párpado. Generalmente, se produce por una infección bacteriana que afecta las glándulas sebáceas de la zona y provoca enrojecimiento, hinchazón y acumulación de pus. Aunque suele resolverse sin mayores complicaciones, puede generar molestias importantes y requiere ciertos cuidados para evitar que el cuadro se agrave.

Los especialistas distinguen dos tipos de orzuelo. El más frecuente es el externo, que aparece en la base de las pestañas, mientras que el interno se desarrolla dentro del párpado y suele resultar más doloroso. En ambos casos, los síntomas pueden incluir aumento progresivo de volumen en la zona afectada, sensibilidad al tacto, lagrimeo y la sensación persistente de tener un cuerpo extraño dentro del ojo.

La importancia de la prevención del orzuelo

La prevención es una de las herramientas más importantes para reducir el riesgo de sufrir este problema. El doctor Cristian Moya, en su canal de YouTube, señala que estos cuadros suelen producirse cuando existe un contacto directo de manos sucias con la región ocular.

Por ese motivo, recomienda adoptar hábitos de higiene adecuados, evitar compartir elementos de uso personal como toallas, cosméticos o lentes de contacto y extremar los cuidados de limpieza de estos últimos antes de colocarlos.

Cómo tratar un orzuelo

orzuelo-tratamiento

Según el doctor Moya, las principales medidas para combatir el orzuelo son:

  • Aplicar compresas tibias estériles sobre la zona afectada.
  • Realizar masajes suaves tres o cuatro veces al día.

Estas recomendaciones ayudan a favorecer el drenaje de la lesión, reducir la inflamación y aliviar las molestias.

Si el cuadro no mejora con estos cuidados, el profesional puede indicar antibióticos tópicos en forma de gotas o ungüentos. Entre los medicamentos habitualmente utilizados se encuentran la tobramicina y la dexametasona. En casos excepcionales, cuando el tratamiento médico no resulta suficiente, puede ser necesaria una pequeña incisión para facilitar el drenaje.

Qué no se debe hacer

Una de las recomendaciones más importantes es evitar apretar o exprimir la lesión. Sobre este punto, el doctor Moya advierte: "Si por alguna razón tiene la tentación de apretar o exprimir el orzuelo, no lo haga; si lo hace, podría empeorar la infección y extender las bacterias".

Ante la persistencia de los síntomas, un aumento de la hinchazón o cualquier alteración en la visión, se recomienda consultar con un especialista para obtener un diagnóstico preciso y recibir el tratamiento adecuado.

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