Mariano Iúdica se alejó de la pantalla chica para meterse en un nuevo proyecto familiar. El conductor de 53 años puso un parate a su carrera para abrir un restaurante.

Mariano Iúdica se alejó de la pantalla chica para meterse en un nuevo proyecto familiar. El conductor de 53 años puso un parate a su carrera para abrir un restaurante.
Iúdica estuvo durante los últimos 15 años en la pantalla chica como un conductor indiscutible de muchos lo puso como una persona pública y un conductor de suma calidad que supo hacerse su lugar en base a un estilo propio.
Iúdica, junto a su mujer Romina, abrieron primero un restaurante en la zona norte del conurbano bonaerense y luego otro en Pinamar, para ya estar pensando en un tercero que será solo para cenas exclusivas.
“El restaurant que abrimos se llama Gran Bamboo, que tiene un concepto muy novedoso ubicado enfrente de colegios que tenían salida a comer. La idea es que los chicos, en lugar de consumir la clásica empanada, hamburguesa o pancho, tengan un lugar bien para ellos, con pantallas, con WiFi. Que sea fácil y que la carta sea atractiva”, dijo Mariano.
“Desde los 22 años que no me metía en una cocina profesional. Nos ofrecieron después abrir otro en Pinamar, que es el Gran Bamboo Beach. Pronto voy a abrir el Gran Bamboo clandestino, que van a ser cenas privadas y para poca gente”, sumó.
Mariano Iúdica abrió un local gastronómico en el Partido de la Costa, más precisamente en Pinamar, y fue duramente cuestionado por los precios de la carta del restó, que incluye ensaladas de $5.200 y milanesas de $3.800. El conductor salió a defenderse, y en ePa! (América TV) le respondió a quienes lo critican.
“Si alguien ve la carta sentado desde su computadora en cualquier lugar de la galaxia va a decir ‘¡ey, qué caro!’ pero no es una polémica, eso no está mal”, dijo en diálogo con Nicolás Magaldi.
“Vienen a comer comer de los barrios privados de San Bernardo, es una cosa gigantesca y muy exclusiva. Me dieron el restaurante para ese público”, aclaró y añadió que el barrio donde está el restó tiene pista de aterrizaje para aviones privados, cancha de golf, una marina y caballerizas.
Luego, hizo referencia a los cuestionamientos que recibió. “No me llovieron las críticas, hubo cien mil comentarios elogiosos. ¡Aparte te cocino yo! Está mi mujer y también mis hijos atendiendo las mesas”, se sinceró sobre el proyecto que reunió a toda su familia.