Durante décadas, Ricardo Barreda ocupó un lugar incómodo en la cultura popular argentina. El odontólogo que en 1992 asesinó a su esposa, sus dos hijas y su suegra se convirtió, con el paso de los años, en un personaje mediático que llegó a dar entrevistas, protagonizar especiales de televisión e incluso cosechar una inexplicable fama alimentada por el morbo y algunas frases que quedaron instaladas en el imaginario colectivo. Ahora, la nueva película sobre el caso promete dar un giro de 180 grados y cambiar por completo el enfoque de esa historia.




