Ante el incremento de reclamos por maltrato y crueldad en el sur asiático contra los elefantes domésticos, funcionarios de Sri Lanka decidieron publicar diferentes medidas protectoras. Por ejemplo, prohibieron subirse a estos animales cuando se está bajo los efectos del alcohol y/o drogas, les permitirán bañarse dos horas y media todos los días y obligará a que reciban atención médica veterinaria dos veces al año.



