A partir de allí comenzaron las preguntas. ¿El sistema de seguridad falló? ¿El menor no estaba correctamente ubicado? ¿Se soltó por sus propios medios? ¿Intentó levantarse cuando el bote todavía estaba en movimiento?
Por ahora, ninguna de esas hipótesis fue confirmada oficialmente.
Tras el incidente, la atracción fue cerrada de inmediato para que los equipos técnicos realizaran una inspección completa de las instalaciones.
Mientras tanto, el adolescente fue asistido por personal médico y trasladado a un hospital para ser evaluado. De acuerdo con los primeros reportes, no sufrió heridas de gravedad, aunque el susto fue enorme.
La investigación busca determinar exactamente qué ocurrió durante los segundos previos a la caída y si existió algún incumplimiento de los protocolos de seguridad.
Por el momento, Disney no difundió detalles concluyentes sobre las causas del incidente y las autoridades continúan analizando lo sucedido.