Ante la sorpresa de las demás participantes, otra de ellas quiso saber si el futbolista al menos le había pedido fotos de la pequeña. “Nunca me pidió una foto”, respondió Ivana, visiblemente afectada por la situación.
La confesión volvió a poner el foco en el distanciamiento entre los hermanos, una situación que Ivana suele vincular con la relación que Mauro mantuvo durante años con Wanda Nara. En los últimos días, además, había celebrado públicamente el divorcio de la expareja y lanzó una frase contundente al referirse a la salida de Wanda de la familia: “Ese bicho ya no estuviera en la familia”.
Aunque Mauro e Ivana llevan tiempo distanciados, el conflicto no parece haberse resuelto. Según el contexto que trascendió, el futbolista viajó una vez a Rosario para visitar a su familia paterna cuando comenzó su relación con la China Suárez, pero después no se habrían producido nuevos encuentros de ese tipo.
Mientras tanto, las hijas de Mauro mantienen contacto con su abuelo y sus primos, ya que Wanda las lleva a compartir tiempo con la familia. La situación de Ivana, sin embargo, sigue siendo diferente: el vínculo con su hermano continúa siendo distante y la pequeña todavía no tuvo la oportunidad de conocer a su tío.