Luego se agregan dos o tres cucharadas de aceite de oliva (preferentemente) y se integra todo. Es importante tapar el recipiente y llevarlo a la heladera, donde debe reposar hasta el día siguiente. Este descanso prolongado permite que la harina se hidrate por completo, lo que mejora notablemente el resultado final.
Opcionalmente, se puede sumar algún condimento como cebolla de verdeo picada o pimienta negra para darle un toque especial
Preparación de la faina casera
-
Precalentar el horno a 200°C o más.
Engrasar bien una asadera cubriendo toda la base con aceite y llevarla al horno durante unos tres minutos para que tome temperatura.
Volcar directamente la mezcla sobre la base caliente.
Cocinar entre 30 y 40 minutos.
Retirar cuando la superficie esté bien dorada, señal de que está lista.
El resultado será una fainá crocante, sabrosa y fácil de desmoldar, perfecta para acompañar una porción de muzzarella o disfrutar sola, recién salida del horno.