Diversos estudios científicos evidencian que los celulares son uno de los objetos personales que acumulan una mayor cantidad de bacterias. Algunas investigaciones indican que la concentración de microorganismos en un dispositivo móvil puede ser hasta diez veces mayor que la encontrada en la superficie de un asiento de inodoro. Esto se debe a que el teléfono está en contacto constante con las manos, la cara y múltiples superficies a lo largo del día.













