Lo más inquietante del caso es que, según trascendió, los ladrones contaban con información extremadamente precisa sobre los movimientos de la familia y, sobre todo, sobre el lugar exacto donde estaban escondidos los ahorros.
La maniobra parecía perfectamente planificada. Para transportar el dinero utilizaron cuatro cajas ploteadas con logos e identificaciones del Correo Argentino, un detalle que reforzó aún más la apariencia de legalidad de la operación.
Pero una vez que encontraron el efectivo, la actuación terminó de golpe.
Según reconstruyeron los investigadores, los delincuentes empujaron violentamente a los jubilados, tomaron las cajas con el dinero y escaparon corriendo de la vivienda.
Fue entonces cuando las víctimas comprendieron lo que acababa de ocurrir: los gritos desesperados de la pareja resonaron en plena cuadra mientras intentaban pedir ayuda. Sin embargo, los asaltantes ya estaban huyendo.
La fuga quedó registrada por cámaras de seguridad de la zona. En las imágenes se observa a los sospechosos correr con las cajas hasta abordar un Peugeot negro que los esperaba a pocos metros de la casa para facilitar la huida.
Ahora la investigación se centra en identificar a los integrantes de la banda y determinar cómo obtuvieron información tan detallada sobre las víctimas y la ubicación del dinero.