“Si tenía 5.000 reales en mi cuenta, jugaba esos 5.000. Si trabajaba, agarraba el dinero y jugaba. Cualquier suma que tuviera, fuera para lo que fuera, la jugaba”, relató.
"Perdí todo"
“Esto me destruyó. Destruyó mi vida, mi matrimonio, destruyó a mis padres. Perdí todo”, enfatizó.
Assíria detalló que contrajo deudas masivas con “agiotas” (prestamistas usureros), lo que también arrastró a su marido: “Él hizo de todo para ayudarme, para pagar deudas, y terminó hundiéndose también porque yo no decía la verdad, mentía e iba a jugar de nuevo”.
La desesperante situación afectó el patrimonio que sus padres construyeron durante toda su vida. “Mi padre y mi madre vendieron sus casas para poder pagar las deudas y hoy vivimos de favor”, confesó con angustia.
A pesar de definirse como una mujer “muy trabajadora” que se esfuerza por sus hijas, Assíria explicó que actualmente se encuentra incapacitada para ejercer su oficio como extensionista de pestañas.
“No consigo tener el estado psicológico para trabajar. No puedo atender clientes porque no tengo material y, cuando lo tengo, no puedo porque mi celular no para de sonar”, relató, en referencia a los constantes llamados por las deudas.
Respecto de su salud, Assíria dijo estar bajo efectos de medicación y calmantes: “Mi ansiedad está muy atacada. Tengo muchos problemas psicológicos”.
“Hoy reconozco que soy viciada y que necesito ayuda, necesito un tratamiento”, concluyó en su angustiante relato.