Las de Missouri, Michigan e Idaho fueron elecciones internas híbridas con reglas distintas, que en algunos casos reflejan divisiones y tensiones pese a la gran influencia de Trump.
En Missouri, Trump superó a su principal oponente, la exgobernadora de Carolina del Sur, Nikki Haley, y ganó todos los caucus en los condados del estado, según informó The New York Times.
En Michigan, alrededor de 2.000 activistas del partido votaron en una convención con caucus en la que Trump ganó los 39 delegados posibles, reportó la cadena CNN.
Trump ya había conseguido 16 delegados de Michigan a comienzos de semana en una votación primaria limitada.
El expresidente también ganó con comodidad los caucus republicanos en el estado de Idaho, según proyectaron las cadenas NBC y ABC.
Haley ha recorrido todo el país de cara al supermartes, tratando de argumentar contra la inevitabilidad de la nominación de Trump.