Tras pasar 15 minutos, así llegaba la nueva formación a la estación. Y la forma de viajar, más parecida a la prepandemia, mostró demoras y nada de distanciamiento social. Mirá cómo estaba la terminal.
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La odisea de viajar en tren.
En otro punto de la ciudad, la cronista Mercedes Mora estuvo en la estación Miserere. Pese a que volvieron a utilizarse las cámaras con termosensores, también hubo se observó un escenario de muchas personas. Mirá el informe.
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La odisea de viajar en tren.
Asimismo, ante el panorama observado en una estación de la zona sur del conurbano y en una terminal cabecera de la Ciudad, el conductor Antonio Laje realizó fuertes reflexiones sobre la gestión pública y la necesidad de la sociedad del uso del transporte público.
"Hace un año que escuchamos al conjunto de infectólogos que asesoran al Gobierno y a funcionarios sobre que el transporte es un foco de contagio. Se determinó que viajaban esenciales. Obviamente, a medida que se dieron las aperturas de actividades, por más que no sean esenciales, la gente tiene que viajar. Es un país pobre. No se viaja en remís o en taxi. Hace un año de esto y no lo pueden resolver", dijo.
Y concluyó: "Después hablamos de los 20.000 contagios, le echamos la culpa a la nocturnidad, que debe tener un porcentaje. ¿Pero quién cuida a toda esta gente que no se cuida? Además, no tiene otra alternativa. No es que sale de su casa y elige qué auto tomar: toma el tren y, por ahí, dos colectivos porque no tiene plata. En la Argentina el 42% es pobre. ¿Quién lo resuelve?".