Tragedia histórica

A 20 años de la crisis de 2001: ¿qué fue la "Masacre de Plaza de Mayo"?

Una trágica jornada para la historia de la Argentina que terminó con más de 30 víctimas a causa de la violenta represión policial.
Los enfrentamientos duraron más de siete horas y se extendieron por todo el centro porteño. (Foto: ARGRA)

Los enfrentamientos duraron más de siete horas y se extendieron por todo el centro porteño. (Foto: ARGRA)

El próximo 19 de diciembre se cumplirán 20 años de uno de los momentos más trágicos de la historia de nuestro país producto de la crisis de 2001. La llamada "Masacre de Plaza de Mayo" involucró la muerte de varios argentinos por la represión policial a las protestas contra el Gobierno de Fernando De la Rúa. Las trágicas imágenes de violencia y desesperación producto de las movilizaciones por la debacle política y económica son postales imborrables de la historia argentina.

La antesala a la "Masacre de Plaza de Mayo"

La frágil situación económica del país alimentó un clima social ya álgido tras la decisión del Gobierno de controlar el déficit fiscal reduciendo el gasto público y el sueldo de los trabajadores del Estado. Los sucesivos cambios en el Gabinete económico, la pérdida del apoyo de gobernadores y referentes políticos hacia el entonces Presidente precipitaron la explosión que ocurrió el 19 de diciembre de ese año.

Desocupados de todo el país saquearon supermercados para buscar alimentos, evidencia irreversible de que gran parte de la ciudadanía de la nación atravesaba una profunda desesperación. Aunque también existen versiones aún no comprobadas de que la inacción policial ante los masivos robos fueron motivadas por gobernadores para desestabilizar al Jefe de Estado.

La tragedia que se conoce como "La Masacre de Plaza de Mayo" recibe su nombre porque allí fue donde comenzó la batalla campal. No obstante, los enfrentamientos entre civiles y las fuerzas de seguridad se extendieron por varias calles del centro de la Ciudad de Buenos Aires durante siete horas.

Las marchas por la crisis de 2001

La primer movilización que sufrió la represión por parte de la Policía estaba compuesta por amas de casa y oficinistas. Luego, militantes políticos y adolescentes llegaron al escenario para protestar también, acción que fue recibida con una violencia que, lejos de controlar la situación, hizo que el estallido social tomara dimensiones impensadas.

Además de demandar una respuesta eficaz ante la situación económica, los protestantes tenían otro objetivo en común: pedir la renuncia de Fernando de la Rúa. A pesar del Estado de Sitio impuesto por el mandatario luego de los saqueos masivos, el desafío al Gobierno era directo y ya sin retorno, la tensión escalaba minuto a minuto.

Luego de los primeros enfrentamientos, y con la multitud colmando la Plaza, el entonces ministro del Interior, Ramón Mestre, ordenó a la Policía Federal reprimir usando gases lacrimógenos. Esto provocó la dispersión de una multitud que se replegó ante el Congreso de la Nación, donde el violento accionar policial desató las primeras muertes de la jornada.

La renuncia de De la Rúa

A la mañana del 20 se anunció la renuncia del entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo. Pero la masa no claudicó ante lo que interpretaban como una respuesta insuficiente de parte del Gobierno y exigieron una vez más la renuncia del propio De la Rúa. Este último ordenó despejar la Plaza de Mayo ante la continuidad de las protestas, lo cual hizo que la fuerza de seguridad desplegara todos los medios disponibles para cumplir el mandato presidencial, incluida la caballería.

El número de víctimas ascendía a cada minuto que el mandatario ignoraba la posibilidad de deshacer su accionar y retirar las fuerzas. Su último recurso fue proponer la formación de un gobierno de coalición con la oposición, opción que el peronismo rechazó.

Fernando De la Rúa presentó su renuncia el 20 de diciembre a las 19:52 horas, antes de montar el helicóptero presidencial en la Casa Rosada. A sus espaldas yacía una Plaza de Mayo colmada de disturbios, con los vestigios de lo que supo ser una de las rebeliones más importantes y trágicas de la historia de la Argentina, con un resto de 30 muertos por la represión.