Todo comenzó el sábado a la madrugada cuando varios jóvenes rugbiers atacaron a golpes a Fernando Báez Sosa, de 19 años, en la entrada del boliche “Le Brique”, en Paseo 102 y Avenida 3, en Villa Gesell, provocándole la muerte.
Todo comenzó el sábado a la madrugada cuando varios jóvenes rugbiers atacaron a golpes a Fernando Báez Sosa, de 19 años, en la entrada del boliche “Le Brique”, en Paseo 102 y Avenida 3, en Villa Gesell, provocándole la muerte.
El dramático suceso, es investigado por la UFI 8 de General Madariaga, a cargo del fiscal Walter Mércuri, quien detuvo ese mismo sábado a 10 rugbiers en una casa ubicada a menos de 200 metros del boliche en la entrada al Bosque Pinar. El hecho fue caratulado como "homicidio".
En las primeras horas de la tarde del domingo detuvieron a Pablo Ventura, el último de los 11 acusados, en la localidad de Zárate y, según explicó la familia, él no estuvo nunca en Villa Gesell, por lo que se desligó del asesinato de Báez. Pero hasta el momento el fiscal Mércuri concluyó que en los procedimientos se secuestraron "ropa con manchas de sangre, y ropa que coincide con lo que se ve en los videos".
Diez de los once se negaron a declarar, ante la fiscal Veronica Zamboni, de la UFID N°6 de Villa Gesell, en las últimas horas del domingo. Según trascendió en la próxima indagatoria buscarán acusar a Ventura, que declarará este lunes y por el momento continua incomunicado.
El joven de 19 años estudiaba la carrera de Derecho en la Universidad de Buenos Aires y vivía en el barrio de Recoleta, en un edificio ubicado en la avenida Pueyrredón, donde su papá, Silvio, era encargado del edificio. Había viajado a Villa Gesell para pasar el fin de semana con sus excompañeros del colegio Marianista de Caballito y celebrar su primer año de noviazgo con Julieta.
Los detenidos fueron identificados como Matías Franco Benicelli (20), Ayrton Michael Viollaz (20), Pablo Thomsen (20), Luciano Pertossi (19), Lucas Pertossi (20), Alejo Milanesi (20), Enzo Tomás Comelli (19), Pedro Guarino (19), Ciro Pertossi (19), Blas Sinalli (18) y Pablo Ventura (21). Todos son oriundos de Zárate, tienen entre 18 y 21 años, y, su mayoría, juegan al rugby en el Club Arsenal Zárate.
Los acusados de haber matado a golpes a Fernando, fueron a Villa Gesell a pasar sus vacaciones y habían alquilado dos unidades en “Departamentos Los Horneros”, un chalet de dos plantas, mismo lugar donde fueron detenidos horas más tarde de haber ejecutado el crimen.
Luego de que se conociera quienes eran los aprehendidos y su origen, desde el club que los contiene como jugadores de rugby emitieron un comunicado que publicaron en sus redes sociales. Horas más tarde la UAR hizo lo mismo. En ambos comunicados se habla de "hechos de violencia" pero no se usa la palabra "asesinato".
"La subcomisión de rugby del club Náutico Arsenal Zárate en representación de todos los que integramos nuestro club, lamentamos lo acontecido y repudiamos enérgica y contundentemente cualquier hecho de violencia. Nos solidarizamos con los amigos y familiares de Fernando por su lamentable pérdida", comienza el escrito del Club.
Mientras que la UAR se lamentó por el hecho y luego enfatiza en que el rugby no es un deporte que fomente la violencia fuera de la cancha. "Nuestro juego convive con el contacto físico desde muy temprana edad, pero siempre dentro de un claro reglamento".
Tras negarse a declarar, cinco de los jóvenes fueron trasladados a Pinamar mientras que el resto se quedaron en Gesell. Según trascendió, los abogados defensores planean la primera estrategia de defensa. Por su parte, el fiscal adelantó que ya tiene identificados a los jóvenes que le pegaron a la víctima en la cabeza.
Por otro lado, resta la declaración de Pablo Ventura que se llevará a cabo este lunes y es uno de los principales acusados.
La autopsia realizada al cuerpo de Fernando Báez Sosa determinó que el joven de 19 años murió como consecuencia de un "severo traumatismo de cráneo" producto de la brutal agresión sufrida por un grupo de rugbiers de Zárate que veraneaban en la ciudad balnearia de Villa Gesell.