Una de las principales limitantes de la calefacción eléctrica es su dificultad para aclimatar habitaciones o espacios muy grandes, ya que el calor no se expande a grandes distancias. De esta forma, se deberán colocar varios y estratégicamente para conseguir un lugar agradable en épocas de frío.
Tipos y sistemas de calefacción eléctrica
Sistema de radiación: Son frecuente en las instalaciones modernas donde a través del suelo, techo y/o paredes se consigue calentar el ambiente. Posee un interruptor central que al encenderlo hace que la corriente fluya mediante un material conductor de calor. Este calor se extiende en el aire y luego a través de un proceso de convección creando una temperatura balanceada.
Convección forzada: A través de un ventilador que fuerza la entrada de aire a un calentador, provoca que se caliente y lo devuelve con mayor temperatura. Este suele utilizarse en caloventores, conectores eléctricos, o aires acondicionados. Lo malo de esto es que suelen ser ruidosos y hay que tener cuidado de no ponerlo cerca de los muebles. Suelen usarse para pequeños espacios.
Radiación: Calientan el aire a través de los objetos. No hacen ruido, pero hay que tener mucho cuidado con otros muebles cerca por sus grandes temperaturas. Suelen ser las más recomendadas para habitaciones grandes, que poseen un alto tránsito de personas como salas de estar y demás.
Calefacción Radiante
Su uso está siendo extensivo a diferentes hogares en todas partes del mundo, gracias a su gran efectividad al calentar viviendas. No solo reduce el consumo, como ya se dijo anteriormente, sino que se adapta a los espacios del hogar. Funcionan a través de un proceso de radiación con el cual transfieren calor a las superficies frías para aclimatar el espacio en cuestión.
Existen tres tipos diferentes a mencionar:
- Suelo radiante-agua: este sistema utiliza las tuberías de la casa o edificio para calentar el ambiente. Un calentador sube la temperatura del agua que hay en las cañerías y de esta forma logra acondicionar el ambiente. Hay modelos que permiten aclimatar cada uno de los ambientes o departamentos, pero suelen ser muy costosos. Necesariamente requieren de una instalación que varía según el lugar y el espacio que se tenga.
- Suelo radiante-aire: Son muy costosos y solo pueden usarse durante el día, por lo que no es de los más elegidos entre las personas a la hora de elegir una calefacción.
- Suelo radiante-electricidad: El calor en estos casos proviene desde el suelo, y suele ser recomendables para conservar el ambiente a una temperatura estándar con facilidad.
Acumuladores de calor
Funcionan a través de resistencias eléctricas que calientan un núcleo central, el cual va almacenando energía para liberarlo posteriormente como energía calórica. Son muy costosos y solo pueden recargarse en determinadas horas.
Estáticos: su principal característica es su naturalidad para liberar energía calorífica de manera natural
Dinámicos: Requiere de un ventilador ventilador que utiliza para ayudar a la transmisión de energía
Bomba de Calor
Es uno de los últimos sistemas de calefacción de la industria. que posee dos partes fundamentales, el foco caliente y el foco frío. Transfiere la energía de la fuente fría a otra con mayor temperatura, esto hace que uno de ambos focos aumente su temperatura, mientras que el segundo baja.
No requiere de mucha energía para alcanzar temperatura, pero su principal desventaja es que mantiene únicamente los espacios donde se encuentre instalada la bomba de calor principal.
Placas Radiantes
Usando placas instaladas internamente en el ambiente se encarga de calentar homogéneamente la habitación sin problemas. A decir verdad, tampoco sirven para calentar grandes lugares, pero es un excelente apoyo a otros calentadores térmicos. Su consumo de energía es muy eficiente, gracias a que refleja el calor y lo transfiere a objetos.
A diferencia de los radiadores a gas, no son susceptibles al viento y pueden usarse en cualquier clima, sin importar que tan hostil sea este.