El tatuador Patricio Pioli fue sentenciado este jueves en La Rioja a cinco años de prisión por el delito de "coacción y lesiones leves calificadas" en contra de su expareja, en lo que fue el primer juicio oral en la Argentina por la difusión de material sexual íntimo, tipificado en el Código Penal y conocido como "sextorsión".











