Tabla china
Hablando de técnicas tradicionales, no podía faltar la tabla china, que data de muchos años atrás, ya que su origen proviene de la dinastía Qing (1644 -1912) reapareciendo en Austria en 1927 por un historiador chino que copió su contenido y lo público.
A su vez existen otras versiones las cuales dicen que la tabla se encontró en la ciudad prohibida de la dinastía Qing la cual está constituida sobre la teoría del Ying y el Yang teniendo en cuenta los elementos naturales: Fuego, tierra, agua, madera y metal.
Su uso es muy sencillo, solo se debe trazar una línea (vertical) sobre la tabla, teniendo en cuenta la edad de de la madre y otra horizontal, teniendo en cuenta el mes estimativo en el cual nacerá el bebé.
Tabla Maya
Al parecer los mayas también estaban interesados en conocer el sexo de sus futuros hijos, por lo que fueron desarrollando sus propios métodos para predecirlos. Cabe aclarar, que no existen estudios que avalen su efectividad.
Este es muy parecido a la tabla china, ya que para conocer el sexo del bebé se tiene en cuenta el mes de nacimiento de la madre y el mes en el que nacerá el bebé. Ej: Si la madre tiene 29 años y la fecha estimativa de la llegada de su hijo es en mayo, tiene más probabilidades (según este método) de ser niña.
La prueba del anillo.
Está prueba consiste en armar algo similar a un péndulo. Para eso, se debe utilizar un anillo (que sea importante para la madre) y atar un cordón en el.
Luego la madre deberá recostarse en el suelo y otra persona tendrá que sostener el péndulo sobre la panza de ella. Si este se balancea de un lado a otro, es un nene. En cambio, si lo hace en movimiento circulares es una nena.
La forma de la panza
Así es, algunas familias intentaba definir el sexo del bebé a través de la forma de la panza cuando se comienza a gestar el bebé en el interior de la madre.
De esta forma, se cree que si la panza es redonda será nene y si es en punta será nena. Lo que es claramente un mito ya que el tamaño de la tripa no tiene ninguna relación directa o indirecta con el sexo del bebé. Esto tiene que ver con factores de fisonomía de la madre, el tamaño de ella, posición del bebé y más.
La temperatura de los pies
Este método consiste en tener en cuenta la temperatura de los pies de la madre para definir la sexualidad del bebé que se espera, de esta forma se puede decir que si durante el embarazo tiene los pies fríos significa que se espera un nene y si son calientes se espera una nena.
La formula gitana:
Esta es muy sencilla ya que se debe sumar la edad de la madre con el mes que nacerá el bebé. Si sale par será nene y si sale par nena.
Resulta importante destacar que ninguno de estos métodos son realmente efectivos, sino que forman parte de los mitos populares de la sociedad, formando parte de la cultura e imaginario de mucha de las familias y personas.
Métodos científicos
Análisis de sangre: A partir de la séptima semana de gestación se puede extraer una muestra de sangre para analizar los distintos fragmentos del ADN procedentes del feto. Este análisis sirve para saber si el bebé es portador del cromosoma y a su vez permite conocer su sexo.
- Amniocentesis: Estas son llamadas pruebas “invasivas”, ya que consisten en tener un tipo de contacto con el feto. En este caso extrayendo líquido amniótico del bebé. Sirve no solo para conocer el sexo sino para detectar:
Ecografía: A través de una imagen producida por una máquina que genera ultrasonido, se puede obtener una impresión en tiempo real del desarrollo del bebé y a partir de la semana 20 conocer el sexo del mismo.