Al no aparecer en casa, la madre de la nena se presentó en la comisaría de Lobos para denunciar que su hija Guadalupe no había regresado después del cumpleaños.
Según los investigadores, Oliveira "atacó sexualmente a la niña" y luego la mató. Intentó borrar las huellas, quemando el cuerpo sin vida de la criatura y se presentó en la casa de un familiar, en la localidad de Roque Pérez, y le confesó el hecho.
La policía llegó a la casa de Oliveira en Lobos, a unas veinte cuadras de la víctima y encontraron el cuerpo semicalcinado de Guadalupe, sentado sobre unas brasas.
"La víctima presentaba signos de violencia y de incineración", señaló un jefe policial.
Oliveira fue trasladado por una delegación policial desde Roque Pérez a Lobos, donde quedó detenido.