Y por último, concluyen: “Pedimos disculpas a nuestra hija. Ella bien podría cuestionar nuestra decisión y calificarla como debilidad. Tendría Razón. Quizá pueda entender que el poder judicial también nos mató a nosotros”.
Consultado por esta determinación, con pesar, Juan argumenta: “Es una decisión familiar. Casación no tiene plazo para expedirse y esto podría llevar de tres a cinco años más. Con Beatriz, mi esposa, ya tenemos 60. Se nos fue la vida. Tengo una hija de 30 que se acaba de recibir de psicóloga y quiero que ella siga su rumbo lo más normal posible”.
Barajar y dar de nuevo: volver a empezar tras la tragedia de Beara
Según detalla el padre de Ariana, para ellos el juicio, que duró cuatro meses, “fue insoportable”. Además de los testimonios que daban detalles de la muerte de su hija, Juan y su familia afirman que tuvieron que presenciar comentarios y "chistes" en su presencia de los abogados defensores. "Eso no fue un juicio, fue una cháchara", afirma, y remarca: "Hasta acá llegamos".
Tras años de profunda tristeza, ahora los Lizarraga buscan reacomodar sus vidas, que quedaron en suspenso por 12 años. En este marco, acondicionaron una casa en la Costa, donde piensan pasar sus días. “Dijimos ‘vamos a cambiar de vida’. Beatriz justo se jubiló en febrero. Es un cambio total, un empezar de nuevo. Vamos a estar más en Mar del Plata que en Buenos Aires”, detalla.
Por último, asegura que van a estar pendientes de la apelación del fallo que sí va a hacer el fiscal de la causa y de la resolución que se tome. "Yo voy a estar siempre. Sigo siendo familiar de una víctima, aunque no sea querellante en este requerimiento", concluye.
¿Cómo ocurrió el derrumbe de Beara?
En la madrugada del 10 de septiembre de 2010, el grupo "Ráfaga" ofreció un recital en el local Beara de Scalabrini Ortiz 1.638. Pocos minutos después de finalizar, a las 3.50, el entrepiso en el que se encontraba el sector vip colapsó y se derrumbó sobre la planta baja. Como consecuencia de la caída, murieron aplastadas Ariana Lizarriaga y Leticia Provedo, de 20 y 21 años respectivamente, y quedaron con heridas diversas más de 50 personas.
El 23 de junio pasado, el Tribunal Oral Criminal y Correccional número 7 condenó a los empresarios Juan Carlos María Yun, Agustín Dobrila, Iván Fliess y Gustavo Amaru (maestro mayor de obras que avaló el entrepiso) a tres años de prisión en suspenso y cinco de inhabilitación.
Resultaron absueltos los entonces funcionarios Martín Farrell, ex director General de Habilitaciones y Permisos; Pablo Saikauskas, ex director de Habilitaciones Especiales; Norberto Cassano, ex jefe del Departamento de Esparcimiento e Isaac Rasdolsky, ex responsable de Verificaciones y Habilitaciones. También el comisario de la Policía Federal Rodolfo Cabezas y los oficiales Gustavo Flaminio, Luis Acosta y Julio González, así como Maximiliano Fratino, co-organizador del espectáculo que se realizó la noche de la tragedia en el boliche; Agustín De Grazia, encargado de Beara; Leandro Camani y Matías Pantarotto, gestores de la habilitación, y Vanesa Ileana Berkowski, ex directora de Fiscalización y Control, también resultaron exculpados.
En tanto, la familia de Leticia Provedo decidió apelar la sentencia y recusó al presidente del Tribunal Oral 7 Alejandro Noceti Achaval, por "su estrecha relación con (Mauricio) Macri y el Pro" y la consecuente "protección a los funcionarios del Gobierno de la Ciudad".