Unos meses antes el boliche había sido clausurado por irregularidades y el gobierno porteño levantó esa clausura concediendo una habilitación como "salón de fiestas privadas", cuando en realidad funcionaba como discoteca. Así lo argumentó el fiscal Oscar Ciruzzi durante el juicio que comenzó en febrero de este año y que esta semana llega a su fin.
Derrumbe en Beara: crónica de una tragedia anunciada
“Yo estuve muchos años sin poder ver una foto de mi hija”, cuenta Juan a este portal. “Fue muy difícil. Uno supone que con el tiempo esto se va minorizando y no, para nada. Al contrario, uno se va volviendo más sensible y esa foto que uno no podía ver, ahora te pega el doble. Además, vas siguiendo la causa y te enterás de cómo fueron los hechos”, explica.
En rigor, por los diferentes testimonios durante el juicio, Juan se enteró que Ariana fue aplastada por el entrepiso sobre el abdomen y estiró el brazo pidiendo ayuda. “Esa imagen de ella tan luchadora hasta el último minuto, no te la podés olvidar”, recalca.
Los dichos de los diferentes testigos sobre lo que pasó esa noche son reveladores.
"El piso vibró y nos caímos. Quedé atrapada entre los escombros y no me podían sacar", relató en una de las audiencias una de las mujeres que logró sobrevivir a la tragedia. “Cada vez que caminábamos el piso vibraba, se movía, como que temblaba”, describió otra joven.
Otro de los asistentes aquella noche recordó algo similar: “El piso se movía como un tablón”.
No sólo eso. Durante el juicio, los peritos dijeron que la construcción del entrepiso estaba deficiente porque los tornillos estaban mal ubicados y eso fue clave para no tolerar el peso de las personas. A eso, se le suma el testimonio de Damián Riveros, quien trabajaba por entonces en el área de limpieza y contó que vio como los fines de semana "entregaban sobres" a un hombre vestido de oscuro, que "venía a ver el local".
Juicio por el derrumbe en Beara: una larga espera por justicia que llega a su fin
Entre las 17 personas que llegaron a juicio están los responsables del boliche y del local de al lado, ex funcionarios del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que debían controlar el lugar y policías que están acusados de cobrar coimas.
Ellos son:
- Juan Carlos María Yun, Agustín Dobrila e Iván Andrés Fliess, dueños de Beara.
- El maestro mayor de obras Gustavo Amaru.
- Cuatro funcionarios del Gobierno porteño: el ex titular de la Dirección de Habilitaciones y Permisos, Martín Diego Farrell (quien estuvo a un paso de ser juez de la Ciudad pero su pliego fue rechazado por la imputación en la causa); Pablo Damián Saikauskas; Norberto Cassano e Isaac Rasdolsky.
- También el comisario de la Policía Federal, Rodolfo Cabezas y tres integrantes de esa fuerza, Gustavo Flaminio, Luis Acosta y Julio González.
Además, fueron investigados el organizador del recital de esa noche, Maximiliano Fratino; el encargado de Beara, Agustín De Grazia; los gestores de la sociedad comercial "El Viejo Sabio" que regentaba el boliche, Leandro Camani y Matías Pantarotto; y la exdirectora de Fiscalización y Control del Gobierno de la Ciudad, Vanesa Ileana Berkowski.
En su acusación, el fiscal dio por acreditados “los pagos en cohecho y otros delitos relacionados, así como también la responsabilidad que en los mismos le cupo a los socios privados, sus mandatarios, gestores, organizadores y funcionarios imputados”.
El veredicto se dará a conocer este 22 de junio, según resolvió el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº7 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. "Acá son todos responsables, el que no miró para otro lado, no hizo bien su trabajo", concluye Juan, y recalca: "Espero sentencia y condena para los 17".